Suscríbete para estar al día de toda la información

Los tipos de autónomos que existen en España y sus particularidades

Publicado el
2/7/2020
Última modificación el
2/7/2020

En España hay más de 3 millones de autónomos afiliados a la Seguridad Social. Los trabajadores por cuenta propia representan en torno al 17% de la población española en edad de trabajar y, aunque existen distintos tipos de autónomos (desde los autónomos agrarios, hasta los económicamente dependientes, pasando por los autónomos societarios), todos ellos tienen en común el hecho de cotizar en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).

En líneas generales, y con alguna excepción, los autónomos carecen de un contrato laboral, dependen de las facturas emitidas y los cobros efectuados por parte de sus clientes en lugar de disponer de una nómina fija mensual y no tienen un horario concreto ni vacaciones remuneradas equiparables a las de un trabajo por cuenta ajena. Dicho de otra manera, el autónomo es dueño de su tiempo y se encarga de marcar su propio ritmo y horario de trabajo en función de sus necesidades. Además, está sujeto al pago del IRPF o Impuesto a la Renta de las Personas Físicas y tiene la obligación de declarar el IVA de sus facturas cada tres meses.

Características comunes para una figura empresarial muy heterogénea en función de la actividad profesional y el régimen fiscal y laboral. Teniendo todo esto en cuenta, en España podemos hablar de seis tipos diferentes de autónomos:

1. Trabajadores autónomos

Esta denominación genérica es la que se utiliza para referirse a los autónomos que gestionan un negocio del cual son propietarios y que además pueden tener o no a otros contratados a su cargo. Su característica principal es que no están sujetos a un contrato de trabajo aunque dentro de este grupo, también encontramos varias categorías:

  • Autónomos que cotizan por actividades empresariales en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE). Es el caso de taxistas, transportistas o comerciantes y también de autónomos que dirigen un negocio de hostelería, talleres o centros de estética además de los trabajadores autónomos del sector de la construcción y el mantenimiento.
  • Artistas y deportistas que conforman un grupo especial en el IAE. Es el caso de quienes se dedican al cine, teatro, televisión, circo, música, tauromaquia y actividades deportivas.
Artistas y deportistas pertenecen a un grupo especial en el Impuesto de Actividades Económicas

2. Profesionales autónomos y freelance

Las personas que se dedican a realizar trabajos de manera autónoma para terceros que requieren de sus servicios son los profesionales autónomos. Un grupo que se caracteriza por invertir su tiempo de acuerdo a sus necesidades y las de sus clientes y porque su actividad está incluida en el listado de actividades profesionales del Impuesto de Actividades Económicas. Dentro de este grupo también existen dos categorías:

  • Profesionales autónomos colegiados: que en ocasiones no cotizan en el RETA, sino a través de las mutualidades de sus colegios profesionales como en el caso de abogados, arquitectos, médicos, veterinarios, farmacéuticos, ingenieros, procuradores, etc.
  • Profesionales autónomos que no suelen estar colegiados: en este grupo están los publicistas, traductores, programadores, diseñadores, formadores, artesanos, pintores y agentes de seguros, entre otros.

En cualquiera de estos dos casos, los profesionales autónomos pueden tener trabajadores a su cargo y un establecimiento propio en el que desarrollar su actividad. Cuando no disponen ni de empleados ni tampoco de un local propio se les denomina freelance. Este tipo de autónomos suele tributar en el régimen de Estimación Directa Simplificada y, al no tener una estimación clara sobre la cantidad de ingresos trimestral, es poco habitual que tributen por módulos. Además, facturan de una manera distinta al resto de autónomos: deben retener el IRPF en sus propias facturas.

3. Empresarios autónomos

Se trata de los autónomos societarios o socios administradores de sociedades que, al no poder cotizar en la Seguridad Social como trabajadores por cuenta ajena, están dados de alta en el régimen de autónomos por obligación. En este grupo están los negocios con un alto nivel de ingresos y con un crecimiento para el que no basta con la figura de profesional o trabajador. En su lugar deben constituir una sociedad mercantil o empresa y darse de alta en el RETA.

Los autónomos societarios están dados de alta en el régimen de autónomos al no poder cotizar como trabajadores por cuenta ajena.

Los empresarios autónomos están obligados a tributar con una base imponible superior a la del resto de autónomos (la cuota asciende a 315 €) y no tienen posibilidad de acceder a ningún tipo de bonificación para autónomos como puede ser la tarifa plana de 50€. El autónomo societario debe ser el paso siguiente que debe dar un trabajador autónomo cuando sus ingresos aumentan y su negocio está teniendo éxito.

4. Autónomos económicamente dependientes (TRADE)

A este tipo de autónomos se les denomina dependientes porque al menos un 75% de sus ingresos provienen de un único cliente. Pero además de esta particularidad, la regulación del 11 de julio de 2007 del Estatuto del Trabajo Autónomo establece que para ser reconocido como un autónomo económicamente dependiente o TRADE hay que reunir los siguientes requisitos:

  • No tener trabajadores a cargo ni tampoco subcontratar parte ni toda la actividad con terceros
  • Disponer de material e infraestructura propios
  • Ser quien defina cómo organiza su actividad
  • Cobrar una remuneración en función de resultados según lo pactado con el cliente
  • No disponer de local, oficina o despacho abierto al público, o ser socio de un tercero

En estos casos, a diferencia de los anteriores, se establece una relación mercantil y no laboral que a su vez da lugar a una serie de derechos para el autónomo que no tendría en otras circunstancias. Entre ellas, disponer de un contrato registrado en el Servicio Público de Empleo Estatal donde se especifica el importe, el tiempo que durará la actividad y el máximo número de horas de trabajo; tener derecho a vacaciones durante un mínimo de 18 días al año de forma similar a un asalariado (aunque en este caso serían vacaciones no pagadas); y tener derecho a cobrar una indemnización en caso de rescisión del contrato.

A los autónomos económicamente dependientes también se les conoce como "falsos autónomos".

Aunque la cotización es la misma que la del autónomo, debido a esta serie de derechos que los acercan a los trabajadores por cuenta ajena, los TRADE también son conocidos como “falsos autónomos”.

5. Autónomos agrarios

Como su propio nombre indica, los autónomos agrarios son los que tienen la titularidad de una explotación agraria o ganadera y que además cumplen estos tres requisitos:

  • Obtener al menos la mitad de su renta total de la explotación de la que son titulares
  • Ocuparse de manera personal y directa de los trabajos que requiera la explotación incluso en el caso de que tengan personas contratadas
  • Que los rendimientos netos anuales de la explotación no superen el 75% de la base máxima de cotización del Régimen General

Estos autónomos pertenecen a un régimen específico dentro del RETA llamado Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios (SETA). El importe de su cotización mensual a la Seguridad Social es algo inferior al de un autónomo normal y cotizan de forma diferente: un 18,75% de la base mínima del RETA y un 26,5% si el autónomo agrario elige una base superior a la mínima.

6. Otros tipos de autónomos

Además de los cinco grupos que acabamos de ver, en España también existen otros tipos de autónomos:

  • Autónomos colaboradores: son el cónyuge o familiares de autónomos hasta el segundo grado de consanguinidad que deben colaborar de forma habitual en el negocio, no estar dados de alta como asalariados en otras empresas y residir habitualmente con el autónomo que les contrata. La diferencia con respecto al resto de autónomos es que no deben liquidar ni IVA ni IRPF.
  • Socios trabajadores de cooperativas de trabajo asociado que coticen en el régimen de autónomos voluntariamente.
  • Comuneros o socios de comunidades de bienes y sociedades civiles irregulares.
  • Socios industriales de sociedades regulares colectivas y sociedades comanditarias.

Al margen de qué tipo figura empresarial seas, en SingularCover somos especialistas en seguros para Autónomos. Para cualquier consulta, puedes ponerte en contacto con nosotros a través del teléfono 910 780 404 o enviarnos un correo a ayuda@singularcover.com.

Artículos relacionados

Suscríbete para estar al día de toda la información

Thank you! Your submission has been received!
Oops! Something went wrong while submitting the form.