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Las quejas y reclamaciones más habituales en Construcción

Publicado el
4/11/2021
Última modificación el
4/11/2021

Los Autónomos y Pymes del sector de la construcción sabéis perfectamente que vuestro trabajo no se termina al finalizar la obra y reforma sino que las reclamaciones por defectos en la construcción y trabajos terminados pueden llegar pasados días, meses e incluso años. 

Por eso, y porque es un sector expuesto a diversidad de riesgos, es importante que seas consciente de las quejas y reclamaciones más habituales que puedes recibir y que no te quitarán el sueño si has contratado un seguro de construcción a medida.

1. Reclamación por defectos en la electricidad

La instalación eléctrica de todo un edificio es compleja. De hecho suele ser la queja de un defecto de construcción a consumo más frecuente en las comunidades de propietarios. Pero incluso cambiar una simple bombilla implica riesgos tanto para ti como profesional como para tus clientes, aunque tomes precauciones. 

Por este motivo, debes tener tu propio seguro de Responsabilidad Civil para electricistas con coberturas de RC de explotación para daños accidentales a terceros y RC post trabajos para posibles reclamaciones por ejecuciones de trabajos defectuosas hasta dos años después de haberlas realizado.

Un seguro de RC para electricistas te protege de daños accidentales a terceros y te cubre ante reclamaciones de tus clientes.

No solo eso, sino que una póliza de este tipo también te protege en caso de daños de incendio, agua o humo en los inmuebles donde haces la instalación eléctrica e incluye defensa jurídica por si un cliente te demanda y el proceso termina en los juzgados. 

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2. Reclamación por defectos de construcción

Cuando se termina la construcción de un edificio de obra nueva, los elementos estructurales y muros de carga necesitan un tiempo para asentarse y a veces surge alguna grieta en las paredes durante este proceso. Otro riesgo es que se produzcan daños que afecten directamente la resistencia mecánica y estabilidad del inmueble mientras una estructura de estas dimensiones termina de compactarse. Se trata de problemas importantes y muy costosos que desembocan inevitablemente en quejas de vecinos por la construcción y que debes tener previstos.

De hecho, la Ley Orgánica de Edificación (LOE) señala que el constructor o promotor inmobiliario es responsable de estos defectos constructivos durante diez años. Por eso, y para no comprometer tu patrimonio ni el futuro de tu negocio, debes contratar un seguro decenal de construcción con cobertura de 10 años a contar desde la finalización de la obra por defectos de la edificación. 

Se trata de un seguro obligatorio cuando intervienes en la construcción o venta de un edificio de viviendas y también si construyes una vivienda unifamiliar para uso propio y decides venderla antes de que pasen 10 años.

seguro decenal construccion


3. Daños por agua y humedades

Los daños por agua son muy comunes y pueden ocurrir tanto dentro de una casa como fuera: arreglando un grifo, instalando una lavadora, desatascando el fregadero, reparando el tejado o incluso haciendo algún trabajo de perforación tanto en interiores como en exteriores. Es habitual que se produzcan cortes de tuberías o que, por accidente, puedas dejarlas expuestas al frío con riesgo de que se congelen y acabar reventando.  

Frente a este tipo de riesgos y reclamaciones habituales en obras y reformas, antes de comenzar a trabajar lo más básico es cortar el suministro de agua, verificar dónde están las tuberías para evitar accidentes y, al finalizar tu intervención, comprobar que no haya fugas. Solo teniendo esta certeza podrás dar el trabajo por terminado sin arriesgarte a recibir una reclamación segura pasado un tiempo.

Además de los daños por agua, los constructores y manitas suelen recibir también reclamaciones por humedades. Aunque es lógico que estos daños aparezcan pasado un tiempo desde la realización del trabajo y, por tanto, no los puedes evitar en el momento, sí debes fijarte en cuánto tiempo ha pasado exactamente. La Ley Orgánica de Edificación marca que la reclamación por humedades está justificada únicamente durante los tres años siguientes a la construcción del edificio. Fuera de estos plazos de garantía la responsabilidad no recaería directamente sobre ti.

4. Reclamaciones por daños a la propiedad 

Si estás haciendo una reforma o algún trabajo como manitas te pueden tocar tareas tan diversas como cambiar bombillas, arreglar lavadoras, fontanería, pintar, colocar suelos o reemplazar un grifo. Trabajos que implican todo tipo de defectos y riesgos para la propiedad de tus clientes en la que estás trabajando: desde que una herramienta se caiga sobre el suelo recién puesto y lo dañe, que golpee algún objeto de valor y se rompa, que se caiga el bote de pintura donde no debiera y provoque un desastre… 

Además de tomar precauciones e identificar peligros potenciales, como Autónomo de la construcción debes contratar un seguro a medida.

Para prevenir accidentes como estos lo más recomendable es hacer una inspección visual rápida para identificar peligros potenciales antes de comenzar a trabajar, retirar los objetos de valor de tu zona de operación, cubrir muebles para evitar males mayores y prestar atención mientras te desplazas por distintas estancias de la propiedad con escaleras o herramientas que puedan suponer algún peligro.

Como sabemos que aún tomando todas estas precauciones, los accidentes pueden seguir ocurriendo, tener un seguro de responsabilidad civil para profesionales de la construcción es algo necesario no solo para ti como profesional sino también para que tus clientes tengan la tranquilidad de saber que podrás responsabilizarte de tus errores.

5. Solicitud de subsanación de los defectos de aislamiento

Otra queja habitual de los compradores de viviendas tiene que ver con la terminación o acabado de ciertos elementos que comprometan el aislamiento del inmueble. Fallos que pueden estar relacionados con el aislamiento térmico o acústico que pueden ser difíciles de demostrar pero muy notorios por las pérdidas de calor o los ruidos molestos. Incluso se pueden deber a defectos que afecten a la instalación de las puertas interiores e incluso de portales y garajes. 

Si recibes alguna reclamación de este tipo y está justificada, lo mejor será que repares o cambies esa puerta de inmediato para tratar de que la queja no vaya a más. 

6. Lesiones corporales

Desde resbalones y caídas hasta objetos y herramientas que golpean a alguien. El riesgo de lesiones corporales trabajando en la construcción es habitual tanto para los propios Autónomos como para terceras personas. 

Las recomendaciones básicas para prevenir provocar lesiones a terceros son señalizar el área donde trabajas y evitar que otras personas puedan entrar en ella, colocar las herramientas en un lugar seguro y limpiar al terminar para evitar que nadie se resbale ni se caiga.

Para evitar resultar lesionado tú mismo procura no aceptar trabajos que sean demasiado complejos o peligrosos, asegúrate de llevar calzado y casco de protección y de que tus equipos y herramientas estén en perfecto estado.

Y sobre todo no olvides contratar un seguro de Responsabilidad Civil con coberturas frente a daños corporales a terceros y un seguro de accidentes por imprevistos que puedas sufrir tú mismo mientras trabajas. 

En SingularCover somos especialistas en seguros de construcción a medida. Estudiamos los riesgos de tu profesión y te recomendamos la protección que necesitan combinando distintas coberturas para asegurarnos de que tu seguro no es excesivo ni tampoco insuficiente.

Puedes calcular tu seguro online en 3 sencillos pasos en cualquier momento y desde cualquier lugar o llamarnos al 910 780 404 para que uno de nuestros asesores especializados estudie tu caso.

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