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¿Qué es una subvención a fondo perdido para Autónomos?

Publicado el
20/4/2021
Última modificación el
20/4/2021

Abrir un negocio pasa antes que nada por buscar fuentes de financiación. Es lógico que las necesites. Se trata de un desembolso importante no solo en los comienzos sino durante toda la vida de tu empresa. De hecho mantenerla a flote implica también tener los ojos bien abiertos para localizar cualquier oportunidad de inyección de capital que dé un respiro a tu bolsillo. 

Las subvenciones y ayudas para emprendedores y Autónomos están entre estas fuentes de financiación que te pueden sacar de más de un apuro económico. Sobre todo si son a fondo perdido. Es decir, que no tienes que devolver el dinero. 

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Subvenciones a fondo perdido para Pymes y Autónomos, cómo funcionan

El gran atractivo de las subvenciones a fondo perdido para Pymes y Autónomos es precisamente lo que su propio nombre indica: que son a fondo perdido, que no tienes que devolverlas. Sin embargo, precisamente por este motivo, los requisitos para solicitarlas suelen ser más estrictos. Y no solo eso. En caso de que cumplas estas condiciones de solicitud y te concedan una ayuda a fondo perdido, deberás justificar al detalle qué uso haces del dinero. 

Es lógico que la dinámica sea esta porque se trata de ayudas que funcionan como un complemento o apoyo para tu negocio. En ningún caso puedes entenderlas como el principal sustento de tu plan empresarial dado el riesgo que eso implicaría. 

Teniendo esto claro, lo siguiente que debes saber es que puedes solicitarlas tanto si eres Autónomo como si tienes una Pyme. Y es que existen subvenciones a fondo perdido dirigidas a personas físicas y jurídicas aunque preferiblemente, eso sí, enfocadas a una actividad económica de interés público o social. 

Puedes solicitar subvenciones a fondo perdido tanto si eres un Autónomo como si tienes una Pyme.

En cuanto a los convocantes de las subvenciones a fondo perdido, en España puede ser la administración pública (Estado y Comunidades Autónomas) y también entidades privadas quienes las ofrezcan, aunque en este último caso se suele hablar más comúnmente de créditos a fondo perdido que de subvenciones.

Igual que ocurre con cualquier otro tipo de ayuda, con las subvenciones a fondo perdido el funcionamiento es el mismo: la entidad pública o privada lanza una convocatoria de ayuda con un presupuesto determinado para realizar un proyecto concreto. Se establecen unos requisitos de solicitud y un plazo para poder presentar la documentación y, una vez vencido o agotado el presupuesto, se analizan las solicitudes presentadas y se conceden los fondos. Sin que el beneficiario tenga que devolver el dinero recibido. Y en el caso de los créditos o préstamos a fondo perdido, lo mismo: son ayudas económicas que se dan a emprendedores sin intereses ni comisiones. 

Un ejemplo de este tipo de subvenciones a fondo perdido para Autónomos y pequeños negocios en 2021 son las ayudas directas del COVID-19. En este caso hablamos de subvenciones a fondo perdido dirigidas fundamentalmente al sector servicios, uno de los más afectados por la crisis sanitaria. Sin embargo, también es habitual que se convoquen este tipo de ayudas para la digitalización o la modernización de algún sector en concreto como puede ser el sector primario.

¿Qué tipos de subvenciones a fondo perdido existen?

Hay distintos criterios para clasificar las subvenciones a fondo perdido. Uno de ellos se basa en su origen y finalidad. De hecho estas son dos de las claves más importantes. En función del origen, existen 3 tipos de ayudas a fondo perdido:

  • Subvenciones nominadas: las contempladas inicialmente en la Ley de Presupuestos y las que procedan de modificaciones de crédito que se acuerden durante el ejercicio presupuestario para un determinado beneficiario.
  • Ayudas o subvenciones genéricas: también contempladas en la Ley de Presupuestos para distintos beneficiarios o para una finalidad sin especificar beneficiarios.
  • Subvenciones específicas: las que se conceden a un beneficiario concreto por razones de interés público con cargo a la Ley de Presupuestos para subvenciones genéricas.

También podemos clasificar las subvenciones a fondo perdido para empresas en función de su finalidad en:

  • Subvenciones y ayudas para el empleo y el autoempleo: las relacionadas con la contratación de trabajadores (con bonificaciones en las cuotas empresariales para perfiles como los Autónomos) y ayudas complementarias para la primera contratación indefinida en el caso de algunas comunidades autónomas. 
  • Subvenciones para potenciar a la empresa: suelen convocarlas tanto el Estado como especialmente las entidades locales y son de muy diverso tipo. Desde ayudas al emprendimiento, investigación, formación, para la mejora de los medios de gestión y telecomunicación de las empresas, internacionalización, modernización de la producción, etc.
  • Subvenciones a fondo perdido para potenciar un sector específico: no son muy numerosas, pero destacan las facilitadas por las Comunidades Autónomas para impulsar la formación, el empleo femenino o determinados sectores como el agrario, el comercio o el turismo.
En función del plazo de solicitud, hay subvenciones a fondo perdido que se resuelven por estricto orden de presentación, mientras que otras tienen en cuenta cada proyecto sin importar el registro.

Otro de los criterios para diferenciar qué tipos de subvenciones a fondo perdido existen tiene que ver con uno de los factores más críticos para solicitar una subvención: el tiempo. O, lo que es lo mismo pero en lenguaje técnico, el régimen de concurrencia. En función de este encontramos: 

  • Subvenciones de concurrencia no competitiva: las que se resuelven por orden de presentación hasta agotar los fondos disponibles. La dinámica es la de que quien llega primero tiene todas las opciones de hacerse con la subvención.
  • Subvenciones a fondo perdido de concurrencia competitiva: las que tienen en cuenta todas las solicitudes presentadas y se conceden a los proyectos mejor valorados. Este suele ser el tipo más común y, aunque la rapidez no es tan vital como en el primer caso, no perder tiempo en solicitarlas también es importante. Cuanto antes conozcas la convocatoria y los requisitos, antes podrás empezar a prepararla, reunir toda la documentación y preparar una mejor solicitud.
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Por último, y como ya hemos visto, en casos excepcionales también se habilitan las subvenciones directas contempladas por ley en los Presupuestos Generales del Estado, de las comunidades autónomas o de las entidades locales. Son, por lo general, ayudas a proyectos de interés público, social, económico o humanitario.

Además, te vendrá bien saber que las subvenciones a fondo perdido tienen un papel importante en el programa de promoción del Empleo Autónomo y que existen incentivos también a fondo perdido por primer establecimiento para personas desempleadas que se conviertan en Autónomos. Como consejo, te recomendamos que además de este tipo de subvenciones, estés pendiente de otro tipo de ayudas para Autónomos como rebajas o exenciones fiscales, periodos de carencia en préstamos o condiciones preferentes en créditos estatales. Desde SingularCover trataremos de ponértelo más fácil compartiendo cualquier novedad relevante sobre subvenciones y ayudas para Pymes y Autónomos a través de este blog. ¡Suscríbete a nuestra newsletter para no perderte nada!