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Cómo saber si soy un falso Autónomo y qué derechos tengo

Publicado el
5/5/2021
Última modificación el
5/5/2021

Si estás dado de alta como Autónomo por petición de tu cliente, pero solo trabajas para esta empresa, tienes un horario fijo, utilizas su material de trabajo y recibes el mismo “sueldo” todos los meses (aunque con factura en lugar de nómina), todo apunta a que eres un falso Autónomo. A efectos prácticos, esto implica que tienes todas las obligaciones de un trabajador por cuenta ajena y ninguno de sus derechos. 

¿Qué es un falso Autónomo? 

La figura del falso Autónomo hace referencia al trabajador que está dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) normalmente por petición de su empresa, pero que en la práctica está sujeto a las mismas obligaciones laborales que un trabajador por cuenta ajena.

Los falsos Autónomos tienen todas las obligaciones de los trabajadores por cuenta ajena y ninguno de sus derechos.

Formalmente es un Autónomo y cotiza como tal, pero en la práctica no es así. En la práctica se trata de una relación laboral encubierta y beneficiosa para la empresa en el sentido de que está contratando un trabajador con horario fijo y dedicación exclusiva (como si de un trabajador en plantilla se tratase), pero ahorrándose las cuotas de la Seguridad Social. Hacerlo es un fraude laboral. Lo correcto es que ese trabajador firme un contrato de trabajo con la empresa (y no uno mercantil) y que por tanto esté dado de alta como trabajador por cuenta ajena.  

¿Cómo saber si soy un falso Autónomo?

Aunque cada caso es particular y habría que estudiarlo en detalle, el paso a paso con la ley en la mano para reconocer a un falso Autónomo es el siguiente:

  1. Si recibes una contraprestación salarial del mismo cliente con una cantidad idéntica mes tras mes y durante un periodo de tiempo prolongado, eres un falso Autónomo
  2. Si realizas una actividad recurrente para un tercero que se beneficia de ella y además asume también riesgos y costes de producción, también eres un trabajador por cuenta ajena a efectos prácticos aunque estés dado de alta como Autónomo 
  3. Si formas parte de la organización jerárquica de la empresa, ejecutas órdenes del empresario o jefe y además realizas tu actividad en su centro de trabajo (aunque esto puede variar con la implantación del teletrabajo) usando material de la empresa con un horario fijo, definitivamente eres un falso Autónomo
Analizando cuestiones como la retribución, ajenidad y subordinación puedes saber si eres un falso Autónomo.

Por contra, si fueses un verdadero Autónomo tendrías que cumplir los siguientes requisitos, muy distintos a los anteriores: 

  • Realizar un trabajo de forma habitual, pero con la posibilidad de hacerlo durante las horas que consideres y no con un horario fijo
  • Posibilidad de tener trabajadores a tu cargo y ser quien realice el trabajo de forma directa 
  • Capacidad para auto organizarte y trabajar con tus propios medios
  • No disponer de ingresos fijos ni periódicos, sino que varían en función de los trabajos que realices cada mes
  • Obtener beneficios por tu actividad y correr con los riesgos que implica
  • Firmar un contrato mercantil con tus clientes en lugar de uno de trabajo manteniendo una verdadera relación mercantil (y no una relación laboral encubierta)

Contratar a falsos autónomos de forma fraudulenta es más común de lo que parece. De hecho, es habitual en profesiones como conductores, instaladores, repartidores, abogados, técnicos de mantenimiento, informáticos o periodistas, entre otros.

(Si quieres saber más, en este artículo explicamos los tipos de autónomos que existen en España y sus particularidades).

¿Qué derechos tiene un falso autónomo?

A pesar de tener las mismas obligaciones que los trabajadores por cuenta ajena, los falsos autónomos quedan fuera del Estatuto de los Trabajadores y los Convenios Colectivos. Por tanto, no tienen acceso a ninguno de los derechos allí reconocidos como pueden ser las vacaciones y permisos de trabajo retribuidos, pagas extra, paro, etc. Tampoco tienen derecho a un salario y una nómina sino que deben presentar facturas con IVA a la empresa y, si se rompe la relación con este cliente/empleador, el falso autónomo no podrá exigir su derecho a indemnización por despido o fin de contrato.

Los falsos autónomos no tienen derecho a vacaciones ni permisos retribuidos, pagas extra, paro o nóminas.

En definitiva, al ser autónomos (a efectos formales) a estos profesionales se les aplica el derecho civil y mercantil que tiene mucha menos protección para ellos. En otras palabras, se quedan sin ninguno de los derechos del trabajador por cuenta ajena aunque cumplen todas sus obligaciones (seguir órdenes de un empresario, trabajar según sus horarios fijos, acudir al centro de trabajo...) y también las obligaciones exigidas a los Autónomos:

  • Estar dado de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, aunque también puede pasar que no sea necesario estar dado de alta para ejercer como autónomo en algunas situaciones
  • Pagar la cuota de autónomos a la Seguridad Social
  • Realizar las retenciones del IRPF como autónomo y pagos trimestrales
  • Estar dado de alta en el IVA y hacer las declaraciones trimestrales correspondientes

Sanciones por contratar falsos autónomos

Al no tributar ni cotizar como deberían, la situación de los falsos autónomos es fraudulenta a ojos de Hacienda y la Seguridad Social. Como tal, se puede denunciar ante los juzgados o la Inspección de Trabajo incluso en caso de haberse producido ya el despido. Si se consigue demostrar que el falso autónomo ha estado haciendo el mismo trabajo que un trabajador en plantilla y que, como tal, debería haber tenido sus mismos derechos laborales, la empresa tendrá que darle una indemnización por despido improcedente y regularizar su situación.

Las sanciones a empresas por contratar falsos autónomos oscilan entre 3.126€, en los casos más leves, y los 10.000 euros cuando se aplica el máximo grado de sanción. Además, estarán obligadas a pagar las cotizaciones sociales del trabajador durante un período de 4 años con una posible multa o recargo de entre el 100 y el 150% de las cantidades no pagadas por no haberlas abonado en su momento. En caso de que estas cuotas atrasadas en los últimos 4 años sumen la importante cifra de 50.000 euros, el empresario podría enfrentarse a un delito penal.

Es decir, que las sanciones contempladas por ley para combatir la situación de los falsos autónomos están orientadas a multar a la empresa. No contemplan resarcir al trabajador autónomo de las condiciones laborales sufridas como no haber estado vinculado al Estatuto de los Trabajadores o haber abonado él mismo las cotizaciones sociales.

La ley no contempla sancionar al falso autónomo, sino a la empresa que lo contrata en situación irregular.

Por su parte, el falso autónomo, aunque sea consciente de su situación, no recibirá ninguna multa a menos que se haya desgravado el IVA en alguna liquidación o que haya acordado con el empresario percibir alguna prestación de la Seguridad Social como puede ser el cese de actividad.

Diferencias entre falso autónomo y autónomo económicamente dependiente (TRADE)

Por último, una duda frecuente que suele surgir en torno a los falsos autónomos es si pueden considerarse autónomos económicamente dependientes o TRADE. Lo cierto es que no. La diferencia entre ambos es que el falso autónomo está en una situación ilegal, mientras que el TRADE cuenta con todas las garantías legales para trabajar para un solo cliente del que dependen el 75% de sus ingresos.

A pesar de que al menos tres cuartas partes de su actividad dependen de un mismo cliente (y por eso cuenta con una protección específica como Autónomo frente a esta dependencia económica), el TRADE sigue conservando su autonomía, capacidad de organización y medios de trabajo. El falso autónomo, no. 

Un ejemplo de TRADE puede ser el de un autónomo que reparte el pan de una única panadería con su propia furgoneta. Él mismo es responsable de poner a punto su material de trabajo (la furgoneta) y asume los riesgos de que deje de funcionar algún día sin poder reclamarle gastos a la panadería. Además puede decidir cuántas horas quiere trabajar al día de manera que la panadería únicamente le entrega la cantidad de pan que debe repartir y él decide cómo organizarse. Y si algún día quiere hacer un reparto puntual para cualquier otro negocio de alimentación podría hacerlo sin problema. Eso sí, siempre y cuando respete las condiciones del contrato firmado con la panadería, que es su cliente principal. En cambio, el falso autónomo no podría trabajar para otros clientes al estar integrado en la organización de la empresa y bajo la dirección de su único cliente o empresario. 

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