¿Qué son los daños consecuenciales cubiertos por el seguro?¿Qué son los daños consecuenciales cubiertos por el seguro?
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Daños consecuenciales: qué son y cuándo los cubre el seguro

Los daños consecuenciales, o también llamados daños indirectos, son los derivados del daño principal que provoca un siniestro. Es decir, las consecuencias directas del siniestro principal que están cubiertas por los seguros de Responsabilidad Civil para Pymes y Autónomos.

Te pongo un ejemplo: si como fontanero estás haciendo un arreglo en el restaurante de un cliente y le provocas una fuga de agua por accidente  en el local, el daño directo o principal del siniestro que está cubierto por la responsabilidad civil de explotación son todos los destrozos que el agua pueda causar en las paredes, el parqué, puertas y demás mobiliario. 

Pero si además la fuga es tan grande que el cliente se ve obligado a cerrar el negocio durante unos días para repararlo todo y cesar su actividad mientras tanto, este cese sería un tipo de daño consecuencial o indirecto. Con un coste tremendamente elevado si no lo tienes cubierto por algún tipo de seguro. 

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¿Cómo funcionan los seguros de daños consecuenciales?

Los daños consecuenciales son los que pueden reclamar los perjudicados a consecuencia de un siniestro de responsabilidad civil o multirriesgo cubierto en la póliza. Hablamos por supuesto de daños patrimoniales, pero también de daños materiales, personales e incluso psicológicos que son más complicados de cuantificar, pero que también estás obligado a reparar. 

Los daños consecuenciales pueden ser patrimoniales, materiales y también psicológicos.

Los daños patrimoniales son objetivos y se pueden cuantificar de forma más o menos sencilla. Siguiendo con el ejemplo anterior, si en lugar de provocar la fuga de agua en un restaurante la causas en la vivienda de un cliente que, como consecuencia, tiene que pasar unos días en un hotel mientras le reparan todos los destrozos, el coste de este alojamiento sería un daño consecuencial de tipo patrimonial. 

Sin embargo, las indemnizaciones para cubrir los daños psicológicos y otros perjuicios son muy difíciles de valorar. Imagínate que por todas las pérdidas que ha sufrido tu cliente por la inundación, el cierre del negocio, deudas y demás obligaciones, ha entrado en una depresión muy grande que le obliga a cogerse la baja e invertir dinero en médicos y psicólogo. En este caso te puede reclamar perfectamente una indemnización por perjuicios y daños psicológicos más difíciles de valorar.

Otros ejemplos de daños y perjuicios consecuenciales

Igual que en el caso de la fuga, también se producen daños consecuenciales derivados de otros siniestros cubiertos por los seguros multirriesgo para Pymes y Autónomos como un incendio, un fallo eléctrico o un robo. 

El daño directo derivado de estos siniestros en cualquier local son la pérdida de equipos informáticos imprescindibles para trabajar o la avería del sistema de apertura automática de la puerta de entrada del establecimiento. Sin embargo, el daño indirecto o consecuencial es el derivado de esa pérdida o avería que, en muchos casos, pasa por la obligación de cesar la actividad del negocio hasta reponer equipos y adecuar de nuevo las instalaciones para seguir la actividad profesional. 

El cierre del local y el cese de la actividad de la Pyme o Autónomo es un daño consecuencial habitual.

Otro ejemplo completamente distinto es el de un cliente al que le provocas accidentalmente un daño físico o material y, debido a este siniestro directo y a todas las gestiones y trámites que tiene que hacer derivadas del accidente, no puede llegar a tiempo a una entrevista de trabajo o a un tratamiento médico importante que tenía ese mismo día. Puede reclamarte perfectamente responsabilidades por haber perdido el trabajo o empeorar de salud a consecuencia del daño que le has causado.  

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Las principales coberturas de daños consecuenciales

Las coberturas indirectas de un siniestro pueden ser de muy diverso tipo. Las más comunes son las tareas de demolición, desescombro y salvamento derivadas de un siniestro cubierto por la póliza. 

Entre ellos, el pago al servicio de bomberos o equipos de emergencias, gastos de vigilancia en caso de robo, retirada de escombros de la vía pública, reconstrucción o recuperación de documentos y archivos informáticos necesarios para continuar con el negocio hasta un límite determinado o incluso el coste de un nuevo local de alquiler para seguir trabajando mientras se repara el inmueble siniestrado, incluyendo los gastos de traslado.

Pero no sólo pueden sufrir importantes pérdidas por culpa del cese de actividad y la compra o reparación de nuevos equipos, sino que también están los gastos de rehabilitar el edificio e incluso indemnizar a algún vecino perjudicado por el suceso ocurrido en el local siniestrado. Gastos tan elevados que hacen imprescindible la necesidad de contratar un seguro con cobertura de daños consecuenciales para garantizar el futuro del negocio.

Daños consecuenciales específicos: el lucro cesante

Por último, es importante diferenciar los daños consecuenciales de lo que algunas compañías aseguradoras llaman pérdidas consecuenciales y que habitualmente se conoce como lucro cesante.

El lucro cesante es una garantía que se incluye en los seguros multirriesgo de daños a los comercios por si sufren un siniestro muy importante cubierto por las garantías de incendio, inundación, etc., y tienen que cerrar unos días para poder reparar todo el local. Y también es un daño consecuencial que te pueden reclamar por Responsabilidad Civil. 

Gracias al lucro cesante, el seguro le garantiza a la Pyme o Autónomo los ingresos que deja de ganar por tener su actividad económica paralizada durante los días que sean necesarios hasta volver a abrir. Por tanto, el lucro cesante cubre estos ingresos que dejas de ingresar por tener el local cerrado mientras reparas un siniestro cubierto en la póliza.

Se trata además de una garantía amplia que se puede contratar de distintas maneras: como indemnización diaria por cada día que tengas el negocio cerrado o como gastos fijos que debas seguir pagando aunque tengas el local sin actividad (alquiler, electricidad, la cuota de autónomos, etc.).

Como sabemos que puede resultar complicado, si tienes alguna duda y necesitas asesoramiento sobre cómo contratar un seguro con garantía de daños consecuenciales puedes llamarnos al 910780404. Nuestros asesores especializados estarán encantados de ayudarte.

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